Cada vez es más evidente que la salud humana, la salud animal y la salud ambiental están interconectadas. Esta es la base del enfoque Una Salud o One Health, un modelo que promueve la colaboración entre disciplinas para abordar los desafíos sanitarios desde una perspectiva integral. En este contexto, la comunicación juega un papel esencial para sensibilizar, educar y movilizar a la sociedad. ¿Cómo podemos comunicar eficazmente desde esta visión holística?
Para llevar a cabo una comunicación efectiva en este terreno, debemos promover una visión interdisciplinaria y global de la salud, pues el enfoque de Una Salud reconoce que enfermedades, epidemias y crisis sanitarias no pueden abordarse de manera aislada. Factores como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la resistencia a los antibióticos afectan tanto a las personas como a los animales.
A continuación, vamos a explorar cinco aspectos fundamentales para una comunicación en salud realmente efectiva desde el enfoque Una Salud.
1º Conocer a la audiencia
La clave para una comunicación efectiva es entender a quien nos dirigimos. No es lo mismo hablar para profesionales de la salud que con pacientes o el público en general. Deberemos adaptar el lenguaje, el tono y la profundidad de la información según el nivel de conocimiento y las preocupaciones e intereses del receptor para generar comprensión y confianza.
2º Priorizar la claridad y la accesibilidad
Los temas relacionados con la salud humana, animal o medioambiental pueden ser complejos y técnicos, por lo que es importante que los hagamos comprensibles con un lenguaje claro adaptado a los públicos a los que nos dirijamos. Asimismo, estructuremos la información de manera breve y concisa y usemos ejemplos concretos y situaciones cotidianas.
3º Combatir la desinformación con evidencias
En la actualidad los bulos, las noticias falsas y la desinformación sanitaria en general proliferan, es por tanto crucial, respaldar los mensajes con evidencias científicas. Citemos fuentes fiables de organizaciones y entidades oficiales, instituciones académicas, universidades, etc.
Expliquemos las implicaciones de las resistencias antimicrobianas, enfermedades zoonósicas y el impacto que tiene la salud ambiental en la salud pública, para de este modo poder desmentir mitos que puedan poner en riesgo la salud de personas, animales o del medio ambiente.
4º Incorporar narrativas que generen impacto
Los datos son fundamentales, pero no suficientes para motivar un cambio, por lo que las historias permiten conectar emocionalmente con el público al que nos dirigimos. Por ejemplo, a través de testimonios de médicos, veterinarios o biólogos, contemos casos reales de éxito en la prevención de crisis sanitarias y relatos sobre la importancia de la biodiversidad para la salud humana.
5º Utilizar el canal adecuado
Nuestro público objetivo puede ser muy variado, incluir a la Administración, consumidores, organizaciones de pacientes, dueños de mascotas, ecologistas, productores, colegios profesionales, etc. Aprovechemos por tanto los medios que tenemos a nuestra disposición como son infografías, blogs, redes sociales, jornadas informativas y técnicas, campañas educativas, etc. para acercarnos a ellos.
Comunicar desde el enfoque Una Salud es una oportunidad para concienciar socialmente sobre la interconexión que existe entre salud humana, salud animal y salud medioambiental. Una comunicación que debe ser clara y basada, como no puede ser de otro modo, en la evidencia científica para poder alcanzar así nuestros objetivos de comunicación.
